La congestión portuaria provoca un efecto dominó sin antecedentes en la cadena de suministro

La altísima densidad en los patios de las terminales de contenedores del norte de Europa y de puertos hub del Mediterráneo, como es el Puerto de Valencia, y sus cuellos de botella en el transporte interior, están agravando los problemas de congestión portuaria. Según un estudio llevado a cabo por Alphaliner estas rutas actualmente necesitan un promedio de 101 días para completar un viaje de ida y vuelta completo, China-Norte de Europa, situación que se puede hacer extensiva a los puertos españoles. Esto significa que llegan con un promedio de 20 días tarde a China para su próximo viaje de ida y vuelta, lo que obliga a los navieras a dejar en blanco algunos viajes ya que no hay ningún barco disponible.

Estos retrasos han aumentado aún más durante los últimos meses, según dicho estudio el promedio de retrasos era de 17 días en noviembre del año pasado y nuevamente 17 días en febrero pasado, actualmente son 20 días.

Un ejemplo específico de cuánto tiempo pueden perder los barcos esperando en el mar (omitimos el nombre del buque pero la situación es totalmente real): cuando el portacontenedores XX de más de veinte mil teus salió de Qingdao el 16 de febrero para la ruta XX, se esperaba que llegara a Algeciras el 25 de marzo y partiera del norte de Europa (Amberes) para volver a dirigirse a China el 7 de abril.
El barco llegó a Algeciras el 2 de abril y recaló en Róterdam (12-15 de abril), Amberes (26 de abril-3 de mayo) y Hamburgo (14-18 de mayo). El barco salió finalmente del norte de Europa la semana del 23 de mayo, lo que supone 41 días de retraso.
El tiempo necesario para descargar y cargar en los tres mayores puertos europeos de contenedores fue de un total de 36 días entre la llegada a Róterdam y la salida de Hamburgo.

Solución: Omitimos viaje
Dado que el promedio de los retrasos para los barcos desplegados en el comercio entre el Far East y el norte de Europa se acercan a las tres semanas por viaje de ida y vuelta, las navieras teóricamente deberían agregar tres barcos en muchos casos con el fin de mantener la frecuencia del servicio. Pero, ¿qué sucede por el contrario? Se omiten viajes con regularidad. Este hecho explica por qué Alphaliner contabilizó sólo 27 llegadas a China procedente del Norte de Europa en la primera quincena de mayo cuando en circunstancias normales deberían haber sido 34 llegadas. El efecto dominó servido en bandeja.


Fuente: Alphaliner.
**Infografía con los retrasos que puede tener un viaje completo de un servicio desde China al norte de Europa y viceversa.